CIXRA · BUENOS AIRES

Cómo almacenar café y té en casa

Aire, luz y humedad son los tres factores que más afectan el sabor.

Frascos herméticos de vidrio con café en grano y hojas de té ordenados sobre una repisa de cocina

El enemigo es el aire, no solo el tiempo

El café molido pierde aroma más rápido que el café en grano porque tiene mayor superficie expuesta al oxígeno. Un frasco hermético retrasa ese proceso, pero no lo detiene por completo. Comprar cantidades que se consuman en dos o tres semanas suele dar mejores resultados que almacenar grandes volúmenes.

Luz y temperatura

La luz directa degrada compuestos aromáticos tanto en café como en té, por eso los frascos opacos o guardados en alacenas oscuras conservan mejor el producto que los que quedan sobre la mesada bajo el sol. Evitá también ubicarlos cerca del horno o la hornalla, donde la temperatura fluctúa.

Humedad y hongos

La humedad favorece la aparición de hongos, especialmente en hojas de té. Un cierre hermético con sello de goma en buen estado es más efectivo que una tapa a presión simple. Revisá el sello cada tanto y reemplazalo si notás que perdió flexibilidad.

Separar aromas

Café y té absorben olores del ambiente y entre sí. Guardarlos en frascos distintos, alejados de especias o productos de limpieza, evita que un aroma contamine al otro. Esta práctica simple mejora la experiencia de taza sin necesidad de comprar equipamiento adicional.

FactorEfectoRecomendación
AireOxidaciónFrasco hermético
LuzDegradación de aromaRecipiente opaco o alacena
HumedadRiesgo de hongosSello de goma en buen estado